Leo en Wired y Gamedev que el ministro de cultura francés ha investido a tres diseñadores de videojuegos: Peter Molyneux (creador de Populous y Black and White), Eric Viennot (Missing) y Antoine Villette (Alone in the dark 4: the new Nightmare) en la Orden del Arte y la Literatura con el rango de Caballeros
Para la investudura se ha creado una ceremonia específica para los videojuegos, creada, fundamentalmente porque se sometió a votación en la Asamblea Nacional Francesa, y se llegó al punto de definir a la creación de juegos como un Arte.
Esto viene acompañado, además, de que hace algunos días el gobierno francés decidió dar subvenciones a las empresas desarrolladoras de videojuegos, ayudando así a fomentar una industria creciente en el país y que, además destila calidad por los cuatro costados.
Esto pasa en Francia, nuestro país vecino, mientras que aquí se sigue crucificando a los videojuegos como si fuesen algo maligno, cuando en realidad hay que crucificar a los padres que no controlan a los juegos que juegan sus hijos. En España tenemos muy buenas empresas, y cada vez están despuntando más. Tenemos a Pyro, Arvirago y Mercury Steam, los cuales están preparando juegos que sin duda darán que hablar, como El señor de las criaturas (Arvirago) y Jericho (Mercury Steam); este último escrito por el afamado autor de terror Clive Barker’s.